Falta resultados en marketing digital

"El marketing digital es humo", "El marketing digital es una tomadura de pelo", "El marketing digital es un engaña bobos"... Éstas son sólo algunas de las frases que podemos escuchar de la boca de clientes descontentos y cabreados después de haber pagado por unos servicios de marketing digital y no haber conseguido los resultados esperados.

Pero, ¿tienen razón estos clientes al pensar que el marketing digital no sirve? La respuesta es un rotundo NO. Estos clientes evidentemente han tenido una mala experiencia y las culpas van siempre dirigidas a la empresa o el freelance contratados para la ocasión. Obviamente cada caso es un mundo y habría que analizarlos individualmente, sin embargo sí que existen ciertos patrones entre los fracasos.

Quien poco paga, poco puede pedir

El marketing digital está viviendo un boom y por supuesto todo el mundo quiere sacar tajada. La desmesurada demanda ha propiciado que la oferta se equipare. En poco tiempo han salido profesionales del marketing digital hasta de debajo de las piedras. En este sentido, uno de los grandes problemas del sector es la sobreoferta no cualificada que compite con el resto a base de "tirar" los precios.

Por lo tanto, los principales culpables del descrédito del marketing digital y de la falta de resultados son estos “supuestos” profesionales que ofrecen servicios a precios irrisorios con la promesa de cumplir con los objetivos establecidos. Obviamente estos resultados no llegan nunca, pero a estos "profesionales" del marketing digital no les importa, porque la demanda es tan alta que aunque pierdan clientes pronto captarán a otros nuevos. La rotación de clientes de esta gente es extremadamente alta porque sus malas artes les impiden retenerlos.

¿Cuáles son las principales consecuencias? 1. Que el resto de profesionales entran en la rueda y bajan los precios a sabiendas de que por ese precio no son ni remotamente capaces de ofrecer resultados. 2. Descrédito de la profesión y cabreo y frustración lógica de los clientes.

Tirón de orejas a los clientes

Llegados a este punto ha llegado el momento de darle un tirón de orejas a los señores clientes. Si bien los "supuestos" profesionales del marketing son los principales culpables, los clientes no están exentos de culpa. La corriente lowcost ha calado hondo en nuestra sociedad y hemos dejado de valorar el trabajo que hay detrás de los resultados. La realidad es que en demasiadas ocasiones los clientes no están dispuestos a pagar el precio que exige el trabajo de calidad necesario para conseguir resultados. Entre todos hemos creado una rueda de la que tenemos que salir por el bien de todas las partes.

Cosas que el cliente tiene que saber

¡¡Los resultados no están asegurados!! Lamentablemente el marketing digital no es una ciencia exacta y por lo tanto no se pueden asegurar los resultados. Esta es una verdad incómoda para los que nos dedicamos al marketing digital, pero es preciso que se diga bien alto. En demasiadas ocasiones, y con la intención de seducir al cliente, prometemos cosas que no sabemos a ciencia cierta si realmente podremos llegar a cumplir. Los conocimientos y la experiencia te permiten hacer predicciones, pero sólo son eso, predicciones. El buen profesional conseguirá que esas predicciones se cumplan, pero para conseguirlo se necesita de un exhaustivo trabajo que tiene que ser remunerado. Contratar a un buen profesional por un precio razonable aumenta exponencialmente las opciones de éxito, aunque volvemos a insistir en que no se puede asegurar nada.

Con esta afirmación no queremos tirar balones fuera o cubrirnos las espaldas ante posibles fracasos, es simplemente la verdad. Por ejemplo nadie te puede asegurar que en un tiempo X tu web vaya a ocupar la primera posición en los resultados de Google para una búsqueda determinada. Entran en juego demasiadas variables ajenas a nosotros como para lanzarse con esta aserción. Tampoco nadie te puede asegurar que a través de campañas de Google Adwords vayas a multiplicar tus ventas. Todo lo demás es engañar. La realidad es que cada sector y cada negocio es un universo complejo y diferente. Lo que funcionó con una web de calzado por ejemplo no es extrapolable a todas las webs de calzado. El contexto y los tiempos también son determinantes.

Probar y medir

La regla número 1 del marketing digital es probar y medir hasta dar con la clave que nos dé acceso a los resultados. Evidentemente hay que probar y medir siguiendo una metodología profesional. No se puede dar palos de ciego. La diferencia entre un buen y mal marketer es precisamente la manera de proceder.

Por otro lado, es conveniente que los empresarios/emprendedores adquieran conocimientos básicos de marketing digital para poder lidiar con la persona/empresa que será responsable de este área. Ya sabemos que estáis muy ocupados gestionando vuestro negocio como para ahora tener que aprender algo nuevo, sin embargo si queréis entrar en el mundo del marketing digital tenéis que al menos entender de qué va todo esto. Evidentemente si la empresa tiene un cierto tamaño, podréis delegar está función en algún empleado de confianza, aunque tener unas nociones básicas nunca está de más. No hay resultados sin esfuerzo.

En este sentido os recomendamos la lectura de nuestro post "Aviso para empresarios: Necesitáis formación digital para que no os engañen"donde profundizamos más sobre el asunto, además de proporcionaros fuentes de documentación.

Para concluir queremos resaltar que decir que el marketing digital es humo es una gran MENTIRA fruto de la ignorancia o de algún desengaño. Existen millones de negocios que gracias al marketing digital han mejorado sustancialmente sus ingresos.

La receta del éxito para conseguir resultados con el marketing digital se compone básicamente de un buen profesional, presupuesto acorde con los resultados perseguidos y cierta paciencia. En un post posterior hablaremos del trabajo que se esconde detrás del SEO para que podáis valorar nuestro trabajo con criterio.

Por favor, informaos y tomad conciencia de lo que valen las cosas. Entre todos tenemos que romper esta rueda.